Las tracciones térmica y eléctrica en RENFE (LXI): Las diésel 1900 (I): Las primitivas «verdes»

Las diésel 1900 (I): Las primitivas «verdes»

En 1962 RENFE, en su empeño por extender la tracción diésel a buena parte de sus líneas, convocó, en el marco del Plan Decenal de Modernización, un concurso para la adquisición de cuarenta locomotoras de línea y sesenta de menor potencia para servicios mixtos. Después de muchos debates e incluso anulaciones y nueva convocatorias concursales, el 30 de abril de 1963 se decidió que el número de locomotoras de línea a adquirir fuera de 120. Meses después, en la resolución del concurso definitivo publicada el 10 de diciembre de ese año, se adjudicaba la construcción de 60 de esas locomotoras a la oferta de General Motors/MACOSA, (que constituirían la serie 1900 de las que se ocupa esta entrada), y de otras sesenta a la de ALCo/Euskalduna, que formarían la serie 2100 y de la que me ocuparé en una entrada posterior. En la selección de la oferta de General Motors/MACOSA se tuvo en cuenta la excelente experiencia adquirida con la 1401, un prototipo de la General Motors construido por MACOSA que RENFE acabó comprando tras utilizarla varios años en distintas líneas.

En principio se adquirieron setenta locomotoras. Sesenta de ellas fueron fabricadas bajo licencia de General Motors por MACOSA en Valencia (las 1901 a 1960) y diez (las 1961-70) en la factoría de la propia General Motors en La Granje, en Illinois, Estados Unidos. En el caso de las españolas colaboraron también, por lo que respecta a los equipos eléctricos, la Maquinista Terrestre y Marítima y Westinghouse mientras que la factoría de Reinosa de la Sociedad Española de Construcción Naval se ocupó de la construcción de los bogies.

Entrada publicada originalmente en junio de 2014 y revisada y ampliada en abril de 2016 y septiembre de 2018

Alguna vez he contado en este blog que cuando era chaval iba casi todos los días a la estación de ferrocarril de mi pueblo para ver pasar a algunos de los entonces relativamente abundantes trenes que recorrían la línea de Madrid a Valencia por Cuenca. Una tarde, probablemente del año 1966, fui a ver la llegada del correo Valencia-Cuenca-Madrid, habitualmente arrastrado por una Mikado. Creo que esta locomotora lo traía desde Utiel donde habría relevado a las dos Mallet que lo llevaban allí desde Valencia. Cual no sería mi sorpresa cuando vi aparecer por la curva de entrada a la estación «algo» verde y amarillo con un ruido parecido al de un camión que poco a poco se estacionó junto a mí, ya que me gustaba ponerme justo donde paraba la Mikado. Tan cerca estaba de ella que recuerdo que lo que más veía de este «algo» era un gran depósito de fueloil con un indicador de combustible. No podía decir que nunca hubiera visto una locomotora diésel, ya que en 1964 empezaron los servicios del Talgo II por aquella línea…pero ¡que poco se parecía una 1900 a aquellas «vírgenes»! En fin, eché de menos a mi querida Mikado y me di cuenta de que algo empezaba a cambiar.

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